viernes, 8 de septiembre de 2006

CUARENTA AÑOS

Cuarenta años con los indios y todavía no sé tirar flechas. Definitivamente esto de la eletricidad no se me da bien. Creí que ya sabía informática cuando dominé perfectamente el "on" y el "off". Pero en estos aparatos que van con luz hay muchas cosas bastante complicadas para mí, que siempre he manejado cacharritos de cuerda o de pedales. Y aquí estoy pintando letras con sólo darle a una tecla, sin lápiz que chupetear durante las dudas, ni bolígrafo bic transparente que echa borrones de vez en cuando.Quiero contar cositas que "se salgan de lo normal", aunque eso de salirse de lo normal cada cual lo entiende a su manera. Para mí esas cositas son breves momentos felices, alegres, divertidos, profundos, serios, etc. que hay que disfrutar viviéndolos lo más intensamente posible. En definitiva, vivir el presente a tope. A las cositas malas y desagradables y a "lo que tiene que llegar inexorablemente" también hay que darles cuartelillo, pero eso es otra historia.Cuarenta años hace ya que tenía cuarenta años menos, y ya hacía algunos años que me habían nacido. O sea, que ya tengo tallos. Si alguien lee estas líneas podrá ir conociendo la forma de pensar y lo que ha sido un poco mi vida. No es que haya sido demasiado interesante, pero todos podemos sacar conclusiones de lo que hemos venido haciendo.